¿Qué es el GHG Protocol y cómo ayuda a cuantificar emisiones GEI?
El GHG PROTOCOL es un estándar internacionalmente reconocido enfocado en la metodología para la cuantificación de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) con el fin de facilitar un marco común para que las empresas puedan preparar un inventario GEI representativo, simplificar y reducir los costes asociados a la contabilización y mejorar la transparencia.
Cubre la contabilidad de los 6 gases GEI detallados en el Protocolo de Kioto: el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFCs), perfluorocarbonos (PFCs) y hexafluoruro de azufre (SF6). También ofrece varios recursos como normas, estándares para distintas variedades de organizaciones, herramientas de cálculo, guías, etc.
Además, se rige por cinco principios básicos como son la Relevancia, la Integridad, la Consistencia, la Transparencia y la Precisión.
Contexto e implementación del GHG Protocol:
El cambio climático es un desafío crítico que genera una creciente preocupación a nivel global y representa un desafío crucial para la industria agroalimentaria. El calentamiento global, impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de actividades humanas, es el principal motor de este cambio.
La lucha contra este fenómeno global requiere un esfuerzo coordinado y una transformación profunda de nuestros sistemas económicos y sociales. Es por ello por lo que el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) y el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) en 2001 desarrollaron el GHG Protocol.
Metodología para la cuantificación de emisiones según el GHG Protocol:
1. Determinar los límites organizacionales:
Son los criterios empleados para determinar qué partes de una organización se incluirán en el cálculo de la huella, que permiten identificar y definir qué operaciones o actividades de una organización deben ser consideradas.
Existen 3 enfoques principales:
a. Enfoque de participación: de acuerdo con la proporción que posee en la estructura accionaria.
b. Enfoque de control: Una empresa contabiliza el 100% de sus emisiones de GEI atribuibles a las operaciones sobre las cuales ejerce el control.
- Control financiero: si la empresa tiene la facultad de dirigir sus políticas financieras y operativas con la finalidad de obtener beneficios económicos de sus actividades.
- Control operacional: si dicha empresa o alguna de sus subsidiarias tiene autoridad plena para introducir e implementar sus políticas operativas en las operaciones.
2. Determinar los límites operacionales:
Son los criterios que definen qué fuentes y qué tipo de emisiones se incluirán en el cálculo de la huella. Estos límites están basados en la clasificación de tres categorías, conocidas como alcances:
a. Alcance 1 – Emisiones directas
Son aquellas que ocurren en fuentes que son propiedad de la empresa y que tiene pleno control sobre ellas.
b. Alcance 2 – Emisiones indirectas por la compra de energía
Incluye las emisiones provenientes de la generación de electricidad, vapor, calor y otras formas de energía adquiridas y consumidas por la empresa.
c. Alcance 3 – Resto de emisiones indirectas asociadas
Consiste en las emisiones que son consecuencia de las actividades asociadas a una empresa, pero esta no tiene control.
3. Seguimiento de las emisiones a través del tiempo:
A lo largo del tiempo, será necesaria una comparación significativa y consistente de las emisiones actuales. Por eso se fijará un año base (para el cual exista información fiable) como referencia para comparar con las emisiones actuales y trazar así una hoja de ruta para la reducción. Siendo también posible elegir un promedio de emisiones anuales durante varios años, así como un recálculo y redefinición de año base.
4. Identificación y cálculo de Emisiones GEI:
Cuando ya se han definido los límites del inventario los siguientes pasos son:
a. Identificar fuentes
Cada empresa tiene sus propios procesos, productos o servicios con sus correspondientes emisiones.
b. Seleccionar métodos de cálculo
Se debe utilizar el método de cálculo más exacto que sea posible, siempre y cuando se encuentre a disposición de la empresa y sea apropiado dentro del contexto del reporte.
c. Recopilar datos y escoger factores de emisión
Las emisiones serán calculadas con base a los consumos de combustibles (gas natural, diésel, gasolina, etc.), fugas de los aires acondicionados, electricidad, agua y otros.
d. Aplicar las herramientas de cálculo
Usar herramientas de fuentes fiables o recomendadas, se pueden usar métodos de cálculo propios siempre y cuando sean más exactos o, al menos, consistentes con los métodos del ECCR. Hay dos tipos, las sectoriales e intersectoriales, y se pueden combinar.
5. Inventario de Emisiones GEI:
Finalmente, se redacta un informe/reporte donde se recopilará toda la información acerca del cálculo de la huella.
Aunque el GHG Protocol es uno de los estándares más usado y reconocido, también existen muchos otros, como la norma ISO 14064-1:2019 o las PAS2060 que, aunque sean más estrictas y tengan unas cuantas diferencias, va muy alineada y se ajustan en gran medida.
En conclusión, tanto la guía del GHG Protocol, como muchas otras metodologías ofrecen a las empresas la posibilidad de reportar sus emisiones de gases GEI con facilidad y transparencia, brindando así unas herramientas y capacitación claras y precisas.
Si desea realizar su cálculo de la huella de carbono no dude en contactar con nosotros y preguntarnos acerca de cualquier consulta, proyecto o necesidad que le pueda surgir.
Judit Figueres · Judit.figueres@mxns.com
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