Cambiando el curso de la escasez de agua y de la baja pureza

Capture of a serene mountain valley at sunrise with lush rice paddies and rustic huts.

El tema del Día Mundial de la Alimentación de este año, que se celebra el 16 de octubre, es “El agua es vida. El agua es alimento”, destacando el vínculo esencial entre el agua y los alimentos. La demanda mundial de agua está creciendo al doble del ritmo de crecimiento de la población, por lo que es vital que el sector alimentario desempeñe un papel en la conservación del agua y la comprensión de su impacto.

La población mundial, que se espera alcance unos 10.000 millones de personas a mediados de siglo, representa un reto importante para alimentar y preservar el planeta al mismo tiempo. El agua es esencial en la producción agrícola y el consumo diario de alimentos de una persona requiere miles de litros de agua. Es esencial medir y comprender el impacto del uso del agua en el sector agroalimentario.

La gestión de la huella de carbono es una solución ofrecida por Mérieux NutriSciences Blonk que evalúa el impacto de los productos a lo largo de la cadena de suministro y desempeña un papel clave. Mide el uso y el agotamiento del agua, junto con otros impactos medioambientales como las emisiones de carbono y el agotamiento de los recursos. Los sistemas agrícolas, especialmente el cultivo y el regadío, son fuentes importantes de uso de agua. Una evaluación exhaustiva de los impactos ambientales, incluido el consumo de agua, es esencial para las prácticas sostenibles. Las empresas fijan cada vez más objetivos para reducir su huella ambiental, reconociendo la importancia de proteger los recursos hídricos.

La cantidad y disponibilidad de agua son importantes, pero también lo es su calidad. El agua es un elemento esencial para la producción de alimentos y es un elemento esencial en la cadena alimentaria. Por tanto, es esencial garantizar la calidad del agua para asegurar la calidad y seguridad de los productos alimentarios. El cambio climático y la persistencia de algunas sustancias químicas en el medio ambiente aumentan los riesgos de contaminación del agua. En particular, los PFAS (sustancias perfluoroalquílicas y polifluoroalquílicas) se han convertido en un problema mundial.

Estos contaminantes resistentes están formados por miles de moléculas sintéticas presentes en diversos bienes de consumo y pueden infiltrarse en la cadena alimentaria. Para hacer frente a este problema, Mérieux NutriSciences ha desarrollado una experiencia, que ahora está disponible para clientes de todo el mundo, capaz de detectar y mitigar los riesgos de PFAS. Empleamos métodos como el análisis de compuestos dirigidos, índices genéricos como el AOF (Flúor Orgánico Adsorbible) y análisis no dirigidos para identificar moléculas sospechosas utilizando equipos y bibliotecas avanzadas. Al equilibrar la cantidad y la calidad del agua, los líderes de la industria pueden garantizar la seguridad y la integridad de sus productos al tiempo que reducen los riesgos potenciales, como los PFAS, y el impacto medioambiental.

Como se afirma en el lema del Día Mundial de la Alimentación de este año, “El agua es alimento. El agua es vida”, y ha llegado el momento de pasar a la acción fijando objetivos ambiciosos ante los retos relacionados con el agua. Juntos, podemos cambiar el rumbo de la escasez y la pureza del agua y ayudar a garantizar el acceso a alimentos seguros y nutritivos.