May 11th, 2021
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"Closer to Zero", las claves para entender este nuevo plan de la FDA

Arsénico, plomo y otros metales pesados son ubicuos en el ambiente y esencialmente no se pueden evitar en algunos alimentos, pero la presencia de metales pesados en la comida para bebé, pueden ser una amenaza para el desarrollo neurológico de los niños. Recientemente, un reporte del gobierno de Estados Unidos de América, sonó la alarma sobre niveles elevados de metales pesados en alimentos dirigidos a bebés y niños pequeños. Abordando las inquietudes sobre la salud pública, una legislación federal se introdujo este año para establecer límites de metales pesados en comida para bebés, y la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos, FDA por sus siglas en Inglés (Food and Drug Administration) presentó un plan estratégico para reducir la exposición a metales pesados a través de los alimentos. 

Un reporte del subcomité Congresional publicado a principios de este año sugirió que algunas de las marcas líderes de venta al menudeo de comida para bebé contienen "niveles peligrosamente altos" de arsénico, plomo, cadmio y mercurio. Inicialmente, el reporte dio la oportunidad a la FDA de  recordar a las compañías de la regla de controles preventivos y la importancia de considerar los peligros químicos cuando se conduzca un análisis de riesgos. Posteriormente, las protestas del público por el reporte, le dieron a la agencia el empuje para presentar su Plan de Acción Closer to Zero  (Más cerca del cero) el 8 de abril, para reducir la exposición a metales pesados.  Este plan de acción estratégico describe las metas para evaluar los niveles de metales pesados en alimentos y establece niveles de acción para algunos elementos en alimentos dirigidos a bebés y niños pequeños (ejemplo: cereales, fórmulas infantiles, purés de frutas y verduras).

Lee el artículo completo en inglés y espera la traducción al español en proximos días.