Los PFAS son generalmente compuestos fluorados hidrofóbicos y lipofóbicos, ampliamente utilizados en aplicaciones domésticas e industriales:

  • revestimientos resistentes a las manchas y al agua para tejidos y alfombras
  • recubrimientos resistentes al aceite para productos de papel aprobados para el contacto con alimentos (hojas de galletas, papel alimenticio, envases de comida rápida, bolsas de palomitas de maíz, etc.)
  • Espumas contra incendios, tensioactivos para minería y pozos petrolíferos, abrillantadores para suelos y formulaciones de insecticidas

El ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS) y el ácido perfluorooctanoico (PFOA) son los PFAS más conocidos y ambos pertenecen a los tensioactivos orgánicos (per) fluorados.

La presencia de PFAS ha saltado a un primer plano  en los últimos años, porque no sólo los PFAS están muy extendidos en el medio ambiente, sino que también son muy persistentes, ya que no se descomponen cuando se exponen al aire, al agua o a la luz solar.

Debido a la estabilidad química pueden recorrer largas distancias a través del aire, contaminando así los sitios alejados de plantas de producción y afectando a los organismos vivos donde pueden bioacumularse (EPA, United States Environmental Protection Agency).

Los PFAS han afectado especialmente al medio acuático. En 2013, se emitió una alerta PFAS en Italia para agua contaminada por descargas de plantas industriales que producen compuestos perfluoroalquílicos. La atención sobre el tema sigue siendo muy alta y se ha realizado una investigación exhaustiva para evaluar el riesgo para la salud humana.

La contaminación ambiental relacionada con el PFAS es la principal causa de contaminación de los alimentos, que a su vez es el principal vehículo para la exposición humana a los PFAS.

Los principales factores que contribuyen a la exposición dietética son:

  • pescado y otros productos del mar (principalmente de agua dulce)
  • frutas y productos de frutas (existencia de SPFO)
  • carne y productos cárnicos (despojos comestibles e hígado en particular)

Los alimentos también pueden estar contaminados por la migración de PFAS desde envases alimentarios y utensilios de cocina. Los estudios han confirmado que los PFAS están presentes en envases alimentarios, especialmente en envases utilizados en comidas rápidas que requieren revestimientos resistentes al aceite.

La contaminación por PFAS en agua, alimentos y envases alimentarios causa serias preocupaciones entre los consumidores, en parte porque los estudios científicos que comprueban los posibles efectos adversos sobre la salud aún no se han completado.

A pesar de que todavía se están realizando estudios y de que no existe una legislación armonizada, la concienciación del público sobre los riesgos de los PFAs ha aumentado en todo el mundo:

  • Los PFOS se incluyen en la lista de "contaminantes orgánicos persistentes" (COP)
  • El PFOA y su contenido de sal de amonio figuran entre las "sustancias de gran preocupación" (SVHC)
  • La EFSA ha publicado diferentes opiniones científicas sobre las sustancias per y polifluoroalquilo y se recomienda supervisar su presencia e investigar más detenidamente los efectos en humanos.

Mérieux NutriSciences, un socio clave para empresas, ha desarrollado un método LC/ESI-MS/MS para analizar PFASs en matrices que pueden ser fuentes de contaminación:

  • Agua
  •  Alimentos
  • Envases alimentarios

Además, trabaja continuamente para ampliar el número de PFAS analizados, para proporcionar a los clientes un servicio completo, preciso y confiable.

Agua

Mérieux NutriSciences analiza los PFAS contenidos en aguas utilizando el método official EPA 537 de 2009.

Actualmente, no existe una legislación armonizada de la UE sobre los PFAs en agua. Como consecuencia, cada país ha adoptado sus propios límites de referencia establecidos por las guías o legislación nacional. Mérieux NutriSciences realiza análisis de acuerdo con la legislación local

Alimentos y envases alimentarios

Por lo que respecta a alimentos y envases alimentarios, Mérieux NutriSciences utiliza patrones marcados isotópicamente para cada PFAS analizado y adopta límites de cuantificación conformes con las directrices y la legislación nacional.

En alimentos, no existe una legislación armonizada europea para PFASs ni límites oficiales de concentración. Sin embargo, la Recomendación europea de 2010 (2010/161/UE) obligaba a los Estados miembros a proporcionar datos sobre los PFASs en alimentos:

  • con métodos cromatográficos
  • con LoQ en alimentos: 1 μg / Kg

Con  los que Mérieux NutriSciences cumple.

No se han establecido límites oficiales de migración para PFAS contenidos en material en contacto con alimentos. El Reglamento Marco de la UE 1935/2004 es la única referencia legal; Por lo que respecta a los límites, el art. 3 establece que los materiales y objetos de envasado deberán fabricarse de modo que "no transfieran sus constituyentes a los alimentos en cantidades que puedan poner en peligro la salud humana". Por lo tanto, el control de la presencia de PFASs en envases alimentarios es fundamental.

 

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